martes, 19 de julio de 2011

Ingénua latita.

Pequeña, pero no insignificante; 
Frágil, pero nada fácil de destruir;
Inocente, pero culpable.
No eres común, como bien se sabe, cada persona es diferente y a ti precisamente, se te diferencia de los demás fácilmente cuando enseñas al resto del mundo esa sornisa de colmillos vampirescos e indescriptible. Te llevo ventaja, pero aún así,a las dos nos falta mucho tiempo para llegar a esa madurez que se necesita para seguir viviendo aquí y tú haces que ésta venga con facilidad para que podamos cogerla y así las dos, entrenarnos y algún día poderla disfrutar de una manera en la que las dos nos miremos y tengamos dibujada la misma sornisa en esa carita de niñas pequeñas que tanto nos gusta mirar en el espejo.
Desde que yo llevaba paquete y estabas en la barriga de tu mami nos sentimos y eso ha hecho, que durante estos 15 años de mi existencia haya aprendido que cuanto más mayor, más te quiero.

1 comentario:

Dos caminos distintos, pero paralelos; uno al lado del otro.