miércoles, 27 de julio de 2011

Sin adolescencia, sin locura, estaríamos en peligro de extinción.

La locura existe y no solo porqué esté escrita en el diccionario.Ésta se siente tan bien en el cuerpo que cuando te viene, sabes que es ella la que toca en tu piel,para poder pasar al salón de los huesos.
Hay personas que dicen que la locura solo forma parte de la edat de la adolescencia,pero los que vivimos día a día cada minuto de sol y de luna,sabemos que la locura no forma parte solo de la adolescencia,sino de la vida y la naturaleza del humano.
Chillando como una loca por las calles de este pueblecito, cantando al son de la voz de tus niñas canciones que os recuerdan a esas noches de verano, saltando por encima de cada raya blanca del paso de zebra haciendo las zancadas más grandes posibles para llegar a la línia más lejana, comiendo a toda prisa porqué llegas tarde a buscar a una de tus nenas, poniéndote unos tacones de 13 centímetros aun sabiendo que no vas a aguantar hasta las 5 de la mañana de pie, estrenando modelito corto aunque sepas que vas a congelarte de frío, bailando descalza con los pies negros y llenos de moratones, llenando los vasos de chupitos de coca-cola porqué se ha terminado lo que bebíais antes, teniendo los ojos abiertos casi toda la noche a causa de que tus orejas no pueden dejar de escuchar risas sonoras e incluso abrazando a todo a quien conozcas, esa locura, así puede demostrarse.                                       

sábado, 23 de julio de 2011

Te fuiste, pero estás aquí conmigo.


La facilidad en la que me entiende, la fragilidad en la que la noto dentro de mí a todas partes, en cualquier momento, la impotencia que me llega corriendo cuando me doy cuenta que no puedo verla, la sensibilidad que me viene cuando pienso en ella, la necesidad de poder decirle cuanto la quiero, la ignorancia que le doy al resto de los seres humanos cuando ella se centra en el punto exacto de mi corazón, la inutilidad que le doy a las cosas cuando recuerdo que no está conmigo, el desconcierto que me da sentirme sola si ella no vive, la ternura que siento cuando mis lágrimas caen sobre su fotografía, la adrenalina que se introduce en mi cuerpo cuando oigo como ella está aquí, el egoísmo que tengo con el resto de las personas al reconocer que no puedo hablar de su presencia, la rabia que se fabrica en cuestión de escasos segundos al darme cuenta que ella solo forma parte de un sueño diario, el odio que se va reproduciendo en el centro de mí al ver que entender su ausencia es lo único que me hará superarlo. Cuando todos estos sentimientos se juntan, en los labios, solo se me dibujan las palabras: aunque me haga mayor, te sigo echando de menos.

jueves, 21 de julio de 2011

El pasado también puede ser presente.

El recuerdo es una de las cosas más maravillosas que un ser humano puede tener. Estás en cualquier lugar, en circunstancias distintas y la compañía puede ser lo de menos cuando zás! recuerdas, ¿el qué? solamente algún recuerdo pasado que quieres pensarlo durante años. Aveces, cuando estás sola en tu habitación o con gente mirando hacia el mar con un auricular en una oreja, pasa, que miles de imágenes te vienen sin avisar a la cabeza hasta que una es la que te da un golpe en el corazón y eso hace que solo recuerdes esa durante minutos. La cabeza es la que piensa en ella y el corazón, el único órgano que nos palpita por dentro, es el que siente y rebobina en el tiempo y sabe exactamente recordar el sentimiento que tenías en el momento de esa imagen dibujada que tienes en tu mente. Puede haber imágenes reveladas o digitales y así, también recuerdas, pero esos momentos que te los imaginas y los dibujas sin necesitar una imagen real en tus manos, son los que cuando te hagas mayor aún recuerdes como si hubiese sido ayer. Recordar puede hacerte llorar, pero también hacer que en un día nublado, salga el sol en un simple instante. Ese verbo es valioso, importante e imprescindible  para uno, ya que es uno de los pocos que hace que tú te alejes del resto del mundo y te centres en tu interior y en el momento en el que piensas.



martes, 19 de julio de 2011

Ingénua latita.

Pequeña, pero no insignificante; 
Frágil, pero nada fácil de destruir;
Inocente, pero culpable.
No eres común, como bien se sabe, cada persona es diferente y a ti precisamente, se te diferencia de los demás fácilmente cuando enseñas al resto del mundo esa sornisa de colmillos vampirescos e indescriptible. Te llevo ventaja, pero aún así,a las dos nos falta mucho tiempo para llegar a esa madurez que se necesita para seguir viviendo aquí y tú haces que ésta venga con facilidad para que podamos cogerla y así las dos, entrenarnos y algún día poderla disfrutar de una manera en la que las dos nos miremos y tengamos dibujada la misma sornisa en esa carita de niñas pequeñas que tanto nos gusta mirar en el espejo.
Desde que yo llevaba paquete y estabas en la barriga de tu mami nos sentimos y eso ha hecho, que durante estos 15 años de mi existencia haya aprendido que cuanto más mayor, más te quiero.

El aire que necesita una para poder vivir.


  Pequeña e inmensa a la vez.
 

Frágil, pero luchadora.

Una de sangre tengo, y ella no lo es verdaderamente, pero puede decirse que sí es mi hermana mayor. Creo que fue el destino o alguien de por el cielo que hizo un toque de magia y me la presentó en frente de mí en su día.
Puedo definirla como uno de esos regalos que tanto deseas de pequeño y que te vas haciendo mayor, y todavía lo quieres. Ella no sabe ni cómo, pero me ha hecho crecer de una manera que nunca antes hubiera ni imaginado, ya que yo no conocía mundo, solo chupa-chups y viernes de baile de salón cuando la conocí. 
La amistad es algo en la cual no creo, ya que la venden como algo verdadero, mientras toda persona humana sabe que en algún momento, la amistad es falsa y mentirosa, pero con ella, me atrevería a creerla simplemente porqué ésta se ha machacado la cabeza miles de veces por complacerme, ha llorado conmigo ,ya que mi pena le llegaba a ella, se ha reído de mí y conmigo durante años solo por la necesidad que teníamos de sentir la felicidad conjunta que nosotros hemos aprendido a construir, me ha adivinado sentimientos que ni yo sabía que tenía dentro y también, ha intentado demostrarme que soy su hermana pequeña a cada segundo de todo este tiempo.
Sí, somos débiles, frágiles, pequeñas e indefensas, pero sabemos que si nos llamamos vamos a coger el teléfono directamente preguntado qué tal estamos y por supuesto, sabemos que juntas vamos a seguir un camino, el que nos hará fuertes, grandes y con ganas de comernos el mundo entero sin pensar en el ayer ni tampoco en el mañana, simplemente concentrándonos con el hoy.

Es inevitable y lógico quererla así.

viernes, 15 de julio de 2011

Solo deja que sigas para adelante, no te permite quedarte atrás.

¿Dónde queda el despertarme por la mañana abriendo la puerta y dejando que el perrito me suba encima hasta que  yo me asuste y despierte, el decirme mil y una vez las pocas ganas que tienes de que yo me haga mayor, la risa esa tonta que nos pegaba a los dos cuando me regañabas, los gritos des de abajo diciéndome que baje a cenar, los golpes que nos dábamos contra la mesa cuando jugábamos a ver quien aguantaba más mientras uno hacía cosquillas, las advertencias de que no llegue tarde porqué no quieres que me pase nada, el beso de buenas noches acompanyado de un hasta mañana mientras me tapabas con la manta, esas risas lloronas cuando mirábamos esa serie de televisión, esos enfados que teníamos porqué no había parado el ordenador mientras me lo habías dicho muchas veces, esos juegos de cartas que me enseñabas hasta que los entendía, o esos consejos de que no estuviera mal porqué mamá me había regañando? Eso ya no está, y en parte, lo hecho de menos porqué me gustaba, me encantaba eso, pero eso no cambia que el presente sea mejor, y que tú seas el único que me advierte antes de que tropieze aún sabiendo que hasta que no me caiga al suelo, no voy a hacerte caso.  
Te quiero, gracias.

Sentir la necesidad de huir.

Tonta, hay que ser muy tonta para ayudar a levantar a la persona que a ti en su día te tiró al suelo.Esa palabra no tiene nada de malo en este caso, simplemente porqué te define lo niña que eres, la bondad que te corre por las venas que ni te cabe en el cuerpo y las ganas que tienes de sentirte querida. Es una sensación extraña,ya que se mezcla la rábia con la serenidad, el odio con el amor, y la rivalidad con la amistad,pero la notas tan libre por tu cuerpo que es aquí cuando te das cuenta que eres tonta porqué quieres, sí, pero porqué si lo has levantado es porqué él también lo hizo antes de tirarte. Nos estamos equivocando, no queremos acordarnos de los días de infinitas risas y nos estamos mintiendo diciéndonos que el olvido de todo es la mejor cura y eso es lo que un día veremos los dos y ese día, será cuando nos demos cuenta que tenemos que tener una lucha mútua para una amistad que ha durado años..

sábado, 9 de julio de 2011

Cuando el dolor te nuble, piensa en mi.

Te doy mi palabra: a fuera, el sol ha salido. Nuestro cuento, se puede decir que es de princesitas y ¿sabes? Puede que no desfilemos por pasarelas, ni tengamos H&M entero, pero si tenemos un corazoncito y una locura que nos corretea por dentro, que es superior y mucho más elegante que la belleza del dinero o del físico.Este cuento es una muntaña rusa, un ascensor que va del almacén hasta la planta 135, un amanecer contrastado con el radical anochecer, un sol al lado de una luna, pero es el único que nos hace fuertes cada día y sobretodo, el que no has demostrado quien está allí con una caja de pañuelos y un hombro descubierto para que tú, cuando llores, puedas apoyarte en él mientras te secas las lágrimas con ellos. En nuestra rara, imperfecta, loca, divertida, pero única amistad, nosotras dos hemos luchado para elegirnos mútuamente y para artarnos de contarnos cotilleos a gritos y para coger el teléfono y saber perfectamente a quien llamar cuando esas lágrimas se derraman por tu cara de niña traviesa y eso, hace que hoy, pueda decirte que Te quiero es obligatoria no olvidarlo y que las GRACIAS las tenemos que aceptar sí o sí.

martes, 5 de julio de 2011

Recíproco, solo se trata de eso.

Un barco navegando sin rumbo fijo, mires hacia donde mires, solo se ve agua, el océano lleno de azul, la naturaleza de la vida. En una ciudad, el agua solo se ve cuando abres el grifo o cuando hay un charco en el suelo, y es que en ninguna de ellas se puede ver otra naturaleza que no sea el medio ambiente contaminado. En cambio, en medio de un océano se te despierta un sentimiento que te hace contemplar y admirar una de las pocas cosas bellezas que hay en el mundo, poder sentirte libre, que es tan preciosa, que se acerca al sentimiento tan perfecto de un amor recíproco. Éste, no se obtiene, si no que se gana a poco a poco, colocando las piezas exactas del puzle para que todo sea particularmente bonito y se pueda gozar de las circunstancias.
El amor, aunque sea recíproco no quiere decir que no sea como las agujas de un reloj que cada minuto cambian de lugar. Amar, sentir y acariciar es igual que estas agujas, un día estás a las 12, el otro clavada exactamente en el 3 y el otro en el 6. Abajo, en medio o arriba de cada número de ese reloj es tu estado de ánimo cuando sientes que un sentimiento profundo se arrastra hasta la última gota de sangre de tu cuerpo, una sangre con la ilusión de sentir cada día más, que te llega a arder hasta que sientes como te quema el único órgano que palpita.
Aquest òrgan que batega, és el qui s'ha d'escoltar.