Te doy mi palabra: a fuera, el sol ha salido. Nuestro cuento, se puede decir que es de princesitas y ¿sabes? Puede que no desfilemos por pasarelas, ni tengamos H&M entero, pero si tenemos un corazoncito y una locura que nos corretea por dentro, que es superior y mucho más elegante que la belleza del dinero o del físico.Este cuento es una muntaña rusa, un ascensor que va del almacén hasta la planta 135, un amanecer contrastado con el radical anochecer, un sol al lado de una luna, pero es el único que nos hace fuertes cada día y sobretodo, el que no has demostrado quien está allí con una caja de pañuelos y un hombro descubierto para que tú, cuando llores, puedas apoyarte en él mientras te secas las lágrimas con ellos. En nuestra rara, imperfecta, loca, divertida, pero única amistad, nosotras dos hemos luchado para elegirnos mútuamente y para artarnos de contarnos cotilleos a gritos y para coger el teléfono y saber perfectamente a quien llamar cuando esas lágrimas se derraman por tu cara de niña traviesa y eso, hace que hoy, pueda decirte que Te quiero es obligatoria no olvidarlo y que las GRACIAS las tenemos que aceptar sí o sí.

Yo... también te quiero. Te quiero como un niño quiere a su juguete, te quiero como un helado cookies necesita de su trocito de chocolate, te quiero como cualquier estrella necesita su luz... De todos los modos: yo, Te Quiero.
ResponderEliminar