martes, 25 de octubre de 2011

Pura adolescencia.

No es eso lo importante ahora y si lo es realmente, para mi no. Puede caerse la luna y romper con todas las muntañas, desaparecer el sol y que vivamos en un mundo solo con pilas y luces de emergencia, llover a todas horas y tener que bucear con patos, gafas y tubo, formarse un agujero negro que se lleve la arena de los desiertos y que el cielo desaparezca por completo, que el avión no despegue jamás y las agencias de viajes caigan en quiebra, que finalmente, lo importante seremos nosotros, ellos.













¿Qué demonios sabemos,nosotras, niñas de dieciséis años, de la importancia? Casi nada, con tan poco tiempo, solo hemos podido aprender que las letras sirven para juntarlas y así formar palabras con las que las personas nos podemos comunicar; que la familia es imprencindiblemente imprescindible para caminar, que la amistad es el concepto básico de aprendizaje de los humanos y que el verbo querer no se aprende, sino que se siente dentro. Pero sí, admito que no sabemos ni media pierna de las ocho que tiene una araña, pero que con un pie no ha sido suficiente para romper a llorar al extrañar a la persona que tienes delante, para reír con tus padres lo que nunca has reído y para averiguar que el amigo se encuentra, no se busca.

1 comentario:

  1. Por cosas como estas y muchas más, son por las que yo te quiero tanto, ruidisho.

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Dos caminos distintos, pero paralelos; uno al lado del otro.