No piensas diariamente en ello, pero eso no quita que algún día lo hagas. Estoy hablando del sentir como se hecha de menos, de agarrar con las propias manos la necesidad de tener lo que más quieres, o si quieres, puedo estar hablando de esos chistes malos que se cuentan en la cama cuando no se tiene sueño alguno.
Es malo creerte mayor de lo que eres, pero es aun peor menospreciarte. Debes ir a lentamente hacia tu piscina de olas, sin prisa, no vaya a ser que resbales con el agua y te caigas. Sabes que el agua está fría, como de costumbre, así que no hagas locuras que puedan pasarte factura, y entra a poco a poco, hasta que tus cabellos estén completamente mojados.
En cambio, es bueno querer ser mayor, pero eso sí, sin precipitarse. Hacerse mayor forma parte de la naturaleza humana, nosotros no lo elegimos, así que queramos o no, vamos creciendo diariamente. El crecimiento tú no lo notas cada día, sino cada cierto tiempo, con ciertas circunstancias, cuando sales del agua, te secas, y es ahí donde observas que te has hecho algo un poco más mayor.Tus palabras van cambiando, dejas de colgar posters en la pared y pasas a currarte un tablón entero lleno de fotos de momentos que nunca quieres olvidar, tu ropa ya no es la misma, sigues la moda pero con tu toque de estilo, dejas las purpurinas para las nenas que te visitan y coges tu rimel extra, te vuelves más coqueta y pasas de babosos.
La madurez cuesta, a los 15 años no se tiene por completo ni loca, pero debemos dejar que venga, sin prisa,pero sin pausa. Ella va a venir, no sabemos ni cuando, ni donde, pero vamos a encontrarla.



No resbalases que vengo yo y te doy otra ostia. Te quiero pequeña.
ResponderEliminartienes tanta razón... yo no quiero que este tiempo, nuestro tiempo, pase deprisa, quiero como tú ratita presumida, que pase lentamente, a su paso, como tú misma dices de la madurez que queramos o no va a llegar si ya no ha empezado a asomarse en nuestra cabecitas locas, sin prisa pero sin pausa. Te echo de menos.
ResponderEliminar