viernes, 2 de septiembre de 2011

Sabor veraniego.


 Riing, riing.
-Coge el teléfono, es para ti.
-Cuelga, no quiero cogerlo.
-¿Qué dices?, pero si preguntan por ti.
-Pregunta quién es y seguro que cuelgas, ya verás.
Efectivamente, ha colgado.Sabía que era Verano;cada año llama para despedirse y sí, en realidad me gustan las despedidas porqué muchas veces no hay oportunidad de tenerlas, pero no me da la gana tenerla con él. La palabra ''harta'' se queda corta para definirme al oír su llamada ¡Está loco! no tiene respeto por nadie, ni por nada;se va cuando más necesito que se quede, me deja tirada al darme cuenta que los días se acortan, me destroza cambiando de humor y diciéndole al Sol que pare de ser tan caliente y encima se ríe de mí llamándo y diciéndome que hasta el año que viene no va a voler, pero que esté tranquila. La verdad, no sé que se cree!
Otoño me gusta, mucho;más que Verano, pero tampoco es para ponerse así de celoso y irse tan de repente y tan rápido, no? No queda otra que disfrutar de este calor horrible, de ese Sol que solo hace jugar al escondite con las nubes a punto de explotar a llorar y de mirar el reloj y ver que son las 8 y la luna ya quiere ser más importante que el sol.
Verano, creéme, voy ha hecharte de menos; Otoño, quiero que llegues y abras puertas que ni con marea alta cierren.

4 comentarios:

  1. Oh, que bonito te ha quedado. "El otoño se usa de novio", ya te explicaré un día eso. Te quiero, chuliya.

    ResponderEliminar
  2. Todas lo echaremos de menos... SE va demasiado pronto... Te quiero

    ResponderEliminar
  3. Simplemente sin palabras, me ha encantado. Como tú, diviino:D Te quieroo

    ResponderEliminar

Dos caminos distintos, pero paralelos; uno al lado del otro.